miércoles, 7 de abril de 2010

São Paulo

Hay que decirlo: São Paulo es un juntadero de torres y de casitas bajas, un apiñamiento de lotes que a veces me hacen pensar que no es una ciudad. O al menos, que no es una ciudad en el sentido que yo me imagino que debería ser una ciudad: de manzanas consolidadas, con cierta lógica urbana, con niveles predecibles. Y no es que esté pensando en una buena ciudad, digo que São Paulo a veces te desorienta porque parece como si no tuviera estructura, como una dentadura llena de agujeros pero con dientes muy largos.

El concepto de “corazón de manzana” y el de “medianera” no existen, porque son todas torres separadas, con o sin seguridad (según el estrato social), pero todas de gran altura, compitiendo por su bestialidad, y por lo general, de un mal gusto bastante refinado. Una especie de bricolaje de copias berretas de estilos pasados, mezclas de formas –un edificio de 35 pisos tipo neoclásico pero con balcones vidriados y en el techo, como sombrerito, una mansarda francesa que no ve nadie-, y colores que no pegan con nada.

Digamos que no es una apreciación muy positiva, pero en el conjunto resulta interesante, desde una perspectiva estética posmoderna, para decirlo así. Luego uno se acostumbra, pero a no decir que esto es una ciudad, porque es un juntadero, no jodamos.

Una prueba de esto es su densidad. Y para esto tengo que derrumbar otro mito: el que São Paulo es inmensa. Sí, es grande, claro, pero su mancha urbana no es más grande que la de Bs As. Ya me venía pareciendo, lo miraba en el Google Maps, lo sentía en la piel, y lo comprobé cuando encontré un estudio que me confirma que ambas ciudades (sus manchas urbanas) tienen aproximadamente 2590 km2. Sólo que Buenos Aires ahí mete 13 millones, y São Paulo 20 millones. Ahí tenés. Y que Buenos Aires está más esparcido, en forma radial, y São Paulo más comprimido.

En fin, igual no se vayan a creer que no está bueno. Está bueno, pero es un quilombo. Y es un quilombo interesante, porque te desconcierta, tiene sorpresas. Pero es un quilombo. Una no-ciudad interesante.

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